A día de hoy es 2 de junio a las 6:22 pm del 2026.
He decidido escribir esto no solo para mí sino para los demás.
Estoy en periodo de exámenes, estudio la escuela preparatoria y he reprobado una materia, revisé mi plataforma escolar y vi ahí una materia reprobada por nada.
Normalmente una persona sentiría tristeza, frustración, enojo consigo mismo, con el profesor o miedo por el castigo que recibirá.
Yo no sentí coraje ni culpa, no me culpé ni tampoco al profesor, él hizo su trabajo como lo estipuló el sistema educativo por parte de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx).
Vi a compañeros llorar, rogar y nada, solo sentía ese mismo hueco inexplicable sin nombre del semestre pasado.
Al cabo de unos minutos me senté en mi lugar en silencio, me puse mis audífonos y decidí simplemente reflexionar para lo que había trabajado, reflexionar y analizar no mis acciones ni las enseñanzas del maestro, sino que el sistema en sí.
Primero empecé a analizar mi sistema de evaluación que es 70% el examen y 30% el trabajo diario que es la parte más dura.
Esto me dice varias cosas como por ejemplo el sistema no sirve y antes que piensen y me digan cuántas millones de veces han escuchado eso, sigan escuchándome, lo que significa para mí este sistema de evaluación es que mi trabajo no vale la pena, no vale el desgaste físico y psicológico si todo tu arduo esfuerzo se puede ir al diablo porque todo se decide en un examen de 50 minutos, pero antes de ese examen los profesores exigen, nuestra familia exige, nos exigimos a nosotros, nos exige la institución, nos exige el gobierno, nos exige la sociedad, nos exige el sistema realizar la perfección, la eficiencia y sobre todo no hagas preguntas, solo sigue a tu profesor, si fallas fue tu culpa, no te adaptaste al sistema, no lo aprendiste, si el estudiante reprobó es su culpa, nuestros padres nos dijeron nosotros pasamos por el mismo sistema y qué les podemos decir si su lógica es si yo pude él también.
Otra cosa que veo en este sistema es que le urge que salgas rápido, estudies una carrera en su misma universidad y te pongas a trabajar según para ti por una mejor vida, porque cumplas tus sueños, pero al final de cuentas tú le generas a la nación seas empleado o jefe en una empresa propia, entonces ¿la culpa es del gobierno? No, pues tampoco creo yo porque a final de cuentas el gobierno es una institución y esa institución para funcionar necesita personas que les llamamos las del gobierno, pero al final de cuentas las personas del gobierno también trabajan, generan para el gobierno, o sea el gobierno genera para sí mismo, entonces ¿a qué nos lleva? ¿El humano tiene la culpa? Pues tampoco diría yo porque el humano simplemente buscó algo con qué sentir control.
Son cosas que no entiendo, que le pregunto a mis amigos y no saben, mis maestros tampoco, mi familia y mi psicólogo no me comprenden, siempre me dicen ¿y qué puedes hacer tú?, no lo puedes cambiar y es verdad, tengo 16 años y para que las personas me escuchen como a esos grandes autores de filosofía debo pasar por el mismo sistema burocrático y engañoso, para entonces ya no tendré ni un hueco por el cual salir a gritar.
No entiendo cómo los filósofos actuales y las personas con este intelecto simplemente siguen adelante en este mismo sistema quejándose del sistema, pero ahí están.
Dicen que esto se le puede llamar crisis existencial o Trastorno existencialista, o sea, ahora resulta que el que está mal soy yo y el sistema que dice ve al psicólogo, ve al psiquiatra para que te reintegres a la sociedad y sigas de forma eficiente.
No entiendo cómo le sigo haciendo para seguir todos los días, ¿inercia acaso?
¿Qué rayos realmente es el desarrollo humano?
Al sistema le quisiera poner: sistema eficiente para el futuro trabajador y no para el desarrollo humano.
Según la RAE desarrollo es: Acción y efecto de desarrollar o desarrollarse.
Ajá, ¿pero sigo sin ver qué es desarrollarse cambiar para que no seamos como el pasado?
Si te das cuenta la mejor opción es ser hedonista pero no es posible, necesitas aún así pasar por el proceso burocrático.
Aún hay tanto que pensar, pero no hay más que escribir hoy.
Pero puedo decir personalmente que no dejaré que un número en el sistema dictamine mi inteligencia, mi valor, mi futuro, mi dignidad y mi libertad, el fracaso académico es el límite de un método no de mi capacidad y nuestra capacidad.
Iker Santiago Galán Reyna, 2 de junio a las 6:22 pm del 2026
