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DESDE Y HACIA UNA CALLE | Guillermo Torres

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Air Force One carrying U.S. President Barack Obama and his family flies over a neighborhood of Havana as it approaches the runway to land at Havana's international airport, March 20, 2016. REUTERS/Stringer FOR EDITORIAL USE ONLY. NO RESALES. NO ARCHIVE.

Air Force One carrying U.S. President Barack Obama and his family flies over a neighborhood of Havana as it approaches the runway to land at Havana’s international airport, March 20, 2016. REUTERS

Aparentemente, al mirar estas fotografías motivo de la reciente visita de Barack Obama a La Habana, Cuba, podría pensarse que los coches detenidos antes del cruce ferroviario esperan el paso del tren, mientras un avión busca la pista de aterrizaje, y que los que observan a través de las ventanillas del avión son simples turistas de clase más que preferente deslumbrados por una secuencia de imágenes que no habían imaginado.

En ningún caso me he planteado si son fotos auténticas o no, porque en realidad eso no es lo importante. Lo significativo es que cada una está llena de expectativa, curiosidad y quizás…  benevolencia.

Les invito a un juego de revistas y periódicos: encontrar semejanzas entre ambas fotos.

Esperar y llegar. Para un pueblo que espera cambios, que desea cosas que en algunos casos ni conoce, la llegada del avión presidencial de Estados Unidos de América podría significar el comienzo del final de la espera. Para el que llega, también con ganas de cambios pero con una natural bolsa de cosas nuevas bajo el brazo, ver a los que esperan puede que le ofrezca una gran oportunidad, quedar en la memoria de las posibilidades.

Amar y odiar es algo que se ha ejercitado durante varias décadas en Cuba cuando se habla del imperialismo yanqui, de sus ataques, de su bloqueo; pero ese sentimiento raro está dando paso a una serena tranquilidad de “vamos a ver qué pasa” y a un coqueteo gubernamental transitorio –opino yo- que acarrea dudas, y esta sería otra semejanza fotográfica. Los de abajo: ¿a ver qué se trae entre manos el negrito este? Los de arriba: ¿a ver si nos tiran huevos podridos por las calles? Y ambas dudas son razonables porque son casi 60 años de rencores y desconfianza mutua que no desaparecen por arte de magia y con unos días de visita en La Habana.

Postrado ante la ciudad que aparece está el Sr. Obama, desde su avión presidencial, contemplando cada palma real que se acerca, los tendidos eléctricos, las calles rotas, las casas despintadas. Postrados en la ciudad, con la rodilla hincada en las calles rotas, entre las palmeras que dejan caer sus ramas secas, bajos los tendidos eléctricos que le regalan noches de oscuridad absoluta y con las casas despintadas como telón de fondo, están miles de hombres y mujeres, que además, esperan.

Aterrizar en la Habana es un evidente paso hacia adelante, pero a fin de cuentas será un paso efímero si no se consigue un batallón de pasos que le sigan, y esta es la semejanza que ninguno de nosotros podrá encontrar entre estas fotografías, semejanza ausente por la que retomo una reflexión que escribí mientras veía en televisión la llegada de Obama y familia a La Habana…

Barack Obama… un pasito pa’lante María

Siendo sincero, he de confesar que un poco de emoción me afloró al ver que Obama descendía -paraguas en mano- la escalerilla del avión presidencial norteamericano en tierras cubanas. Es inevitable no tener una reacción ante un hecho así, sea la que sea, pues todos siempre esperamos “algo” que cambie, mejore y de esperanza a la gente.

Lo interesante de todo esto es que ya es irreversible y que no se podrá excluir de las futuras actualizaciones de los libros de historia. Seguro que de esta visita saldrán discursos, frases, fotografías fantásticas, dichos, chistes. Pero dónde quedan las ganas y anhelos de María, mujer que lleva años intentando dar un pasito pa’lante…?

Para María, un fuerte abrazo.

María, y sus vecinos, son los que esperan el paso del tren o del avión presidencial, da igual lo que sea. María es la que vive la ciudad y transita por sus calles bajo el sofocante sol habanero en una incesante búsqueda. Diferencia insalvable: en las fotografías, los que observan desde arriba no son los vecinos de María.

Aclaración. La referencia “el negrito este” no responde a ningún sarcasmo racista, es una expresión coloquial cubana.

Guillermo Torres

Barcelona, 9 de abril de 2016

About Guillermo Torres

Guillermo Torres (La Habana, 1958). Graduado de Pedagógico Superior, Univ. de La Habana. Redactor literario. Escritor. Actualmente reside en Barcelona.

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Artículo publicado el 09/04/2016 por en artículos, miradas, noticias y etiquetado , , , , .

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