Urban Living Lab

Plataforma abierta y transdisciplinar de reflexión sobre el territorio, la ciudad y sus ciudadanos.

UN PAÍS, 2.500 KILÓMETROS, 14 NOCHES, 1 HOTEL Y 5 CASAS CON AIRBNB | Bel Llodrà

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MaparecorridoDinamarca

Me interesaba realizar un estudio exploratorio de campo del uso de Airbnb de un viaje en itinerancia. Airbnb és una página web donde cualquier persona puede alquilar casas o habitaciones por días, pertenencientes a otras personas particulares. Además, quería analizar a consciencia en qué parámetros nos fijábamos en todas las decisiones durante el viaje. Ya sé que analizarse a uno mismo no es muy ortodoxo pero a partir de aquí podré ir definiendo las fases, los parámetros y las variables que inciden en las tomas de decisiones a la hora de viajar y preparar un cuestionario para pasarlo a una muestra representativa de viajeros en el futuro.

Finalmente el destino escogido fue Dinamarca. El vuelo directo PMI – Billund a un precio razonable, y un país por descubrir recomendado por una amiga fue decisivo. También fue necesario barajar los medios de transporte dentro del país, que el transporte público fuese óptimo o que el privado fuese asequible. El siguiente paso era organizar el viaje. Si en viajes anteriores con una Lonely Planet y un billete de avión era suficiente para organizar con antelación y luego aprovechar las decisiones espontáneas sobre la marcha, en esta ocasión era necesario planear dónde quedarnos y qué hacer. Así que los pasos a seguir fueron los siguientes:

  1. Decidir la ruta. Internet fue de nuevo de gran ayuda. Lo que nos marcó la ruta fueron relatos de viajes de otras personas en un blog, o en alguna página de viajes. Ellos nos ayudaron a determinar exactamente qué lugares visitar en destino.
  1. Decidir dónde alojarnos en ruta. En este caso fueron importantes dos factores:
  1. a) Que el lugar escogido tuviese algún tipo de atractivo turístico. Las guías turísticas siguen siendo buenas compañeras de viaje para decidir qué visitar en cada zona. Los comentarios de amigos con criterio también son decisivos.
  2. b) Que de un lugar a otro se pudiera hacer en un tiempo razonable teniendo tiempo por la mañana de visitar algunos sitios por la zona o en ruta. Para planificar esta parte fue de gran ayuda Google Maps.
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Lokken

Una vez decididos los lugares miramos dos sistemas de reservas: Booking y Airbnb. Con Booking sólo reservamos la primera noche, fue un hotel al lado del aeropuerto, ya que llegábamos de noche y no nos apetecía empezar a buscar a nuestro “host” de una casa particular. La habitación del hotel compacta y alojamiento el doble de caro que con Airbnb. Así quedó:

  • Booking: Billund
  • Airbnb: Fjerritslev, Aarhos, Copenhagen, Odense y Bramming
  1. Decidir qué visitar día a día, en función de si era un día que volvíamos a dormir donde la noche anterior o que nos trasladábamos de casa. Eso también determinaría cuantos días quedarnos en cada sitio.
  • Día 1: PMI – Billund. Llegada a las 9 de la noche: dormir al lado del aeropuerto (1 noche)
  • Día 2: Alquiler coche en el aeropuerto. Ruta con paradas en costa Este de Dinamarca. Ferry Dormir en Fjerristlev (3 noches).
  • Día 3: Visita al cabo norte de Dinamarca, Hirsthals, Skagen. Paradas en varios sitios.
  • Día 4: Día en Aalborg. Museo Utzon. Pueblo Lindholm.
  • Día 5: Ruta hacia Aaharos. Varias paradas en costa Oeste. Ferry. Dormir en Aahros (2 noches)
  • Día 6: Visitar Aahros, jardín Botánico, pueblo Den Gamble By.
  • Día 7: Museo de Arte Moderno Aahros. Ruta hacia Copenhaguen. Dormir en Copenhagen (5 noches)
  • Día 8: Centro City Copenhaghen. Alquiler bicicleta 24 horas.
  • Día 9: Centro City (bicicleta) y parque Tivoli
  • Día 10: Mons Klim
  • Día 11: Área metropolitana de Copenhagen. Parques urbanos públicos y barrio Norrebro y finalmente visita a la Sirenita.
  • Día 12: Ruta hacia Odense pero con desvío hacia la costa oeste hacia el norte. Paradas en Gasolinera y apartamentos Jacobsen y visita al museo Louisiana. Dormir en Odense (1 noche)
  • Día 13: Visitar Odense y el castillo de Egeskov (Slot). Ruta hacia Bramming. Cenar en Ribe. Dormir en Bramming (2 noches).
  • Día 14: Legoland en Billund
  • Día 15: Visitar Ribe, el pueblo más antiguo de Dinamarca y ruta hacia el aeropuerto en Billund.
  1. Errores o mejoras en la planificación: Todos los días fueron intensos y no desperdiciamos ningún día. Ahora bien. En Copenhagen fuimos bastante optimistas porque pensábamos visitar un parque natural más, al norte, y si nos daba tiempo llegar a Suecia (Malmö) en tren. Pero fue imposible. Así que si alguien decide realizar la misma ruta es aconsejable quedarse 7 noches en la capital. También la zona de Bramming da más de si. Hubiese estado bien quedar un día más para visitar la isla de Fano y un parque temático vikingo.
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Rubjerg Knude

Experiencia Airbnb como “Guests” y tipología de “Hosts”

Era la primera vez que utilizamos Airbnb como sistema de reservas de casas particulares. Ya habíamos tenido experiencias de intercambiar nuestras casas en Amsterdam y Nueva York en viajes previos a través de HomeforExchange y de alquilar una casa particular en Brooklyn a través de unos conocidos.

Con los anfitriones tuvimos buenas experiencias excepto con uno que nos canceló la reserva dos días antes de llegar, así que desde el extranjero tuvimos que volver a buscar otro alojamiento. Decidir un alojamiento a través de Airbnb no es fácil porque tienes que decidir primero dónde, luego zona, y luego ver que precios puedes pagar. También puedes filtrar por los servicios que necesitas y por número de personas. Así que cuantos más filtros menos sitios y más caro. Aún así sale más barato que un hotel y es mucho más auténtico y personal. También más cómodo. No siempre tienes que salir a cenar fuera ni estar pendiente de los horarios de los desayunos del hotel.

Lo que si es incómodo es tener que estar pendiente de comunicarte con el anfitrión para quedar de acuerdo para la entrega de llaves. Tienes que quedar a una hora concreta, tienes que prever a qué hora exacta llegarás y si le va bien al otro. Luego al marcharte tienes que asegurarte que todo está limpio, ordenado y en su sitio, porque los anfitriones también evalúan a los invitados y de éstas evaluaciones puede depender que luego os acepten en otras casas. Porque las reservas no son inmediatas, los anfitriones deciden el derecho de admisión. En definitiva te tachan de limpio o sucio, ordenado o desordenado, calmado o alborotado.

Al viajar a casas de personas particulares además de disfrutar de su hospitalidad y de entablar conversación en la medida que te apetezca también contribuyes a su bienestar ayudándoles en el mantenimiento de sus casas y pagar sus hipotecas, de sus vidas, de sus hijos, de sus estudios o de sus jubilaciones. Así, el perfil de anfitriones con los que nos encontramos fueron:

  • Casa vacacional en Fjerristlev: una pequeña casa vacacional gestionada por una pequeña agencia de viajes local. Estaba situada en una zona turística cerca de una playa espectacular. La casa era pequeña pero suficiente. Aunque estaba bien acondicionada era fría, no había ningún objeto personal. Era como propia de una inmobiliaria totalmente despersonalizada. La señora que nos atendió, la propietaria, una mujer de unos sesenta años, no estuvo a la hora acordada y tuvimos que llamarla. Trabajaba a dos minutos en coche. Llegó enseguida. La casa no estaba limpia aún. Parecía que había habido un mal entendido con la señora de la limpieza. En un momento la llamó, vino, y nos invitó a un helado a la única hamburguesería de la pequeña zona turística, mientras ella se quedaba en la casa realizando sus gestiones. Nos dio una copia de las llaves. Al llegar, después de dos horas abrimos la puerta. Estaba impecablemente limpio. No supimos cerrar la puerta con llave, así que tuvimos que volverla a llamar. Volvió a la casa en 20 minutos ya que por teléfono no entendimos el truco para que la casa quedara cerrada con llave. Nos dio toda la confianza para que a los tres días al marcharnos le devolviéramos la llave a su pequeña oficina, a dos minutos en coche. No recordaba que era domingo. Nos dijo que ningún problema, que si no estaba la dejáramos en el buzón de su oficina.
  • Piso de estudiantes en Aarhus: era la casa de unos estudiantes universitarios, Camilla y Peter. Justo cuando conseguimos aparcar el coche en la misma calle recibimos un SMS. Llegábamos puntuales, sin embargo nuestra casera nos informaba que había tenido que salir y que no nos había podido esperar. Nos daba instrucciones para abrir la puerta de la calle, un número secreto, e indicaba que las llaves de la puerta del piso estaban debajo de la alfombra. No tuvimos ningún problema para entrar. Al cabo de 15 minutos recibimos otro SMS preguntando si todo estaba correcto, y si habíamos leído las instrucciones situadas sobre la encimera de la cocina, en las cuales, además de las recomendaciones del barrio, había el funcionamiento de la casa y la clave interminable de la wifi. Todo correcto contestamos. Preguntamos si nos conoceríamos al salir. No nos llegó ningún otro mensaje hasta la misma mañana que salíamos. Nos indicaba que lo dejáramos todos como lo encontramos, incluso las llaves bajo la alfombra y le enviásemos un SMS al dejar la casa. Así lo hicimos. La casa era agradable y acogedora. Había dos habitaciones cerradas con llave. Aparentemente, se trataba de un piso de estudiantes que cuando los alquilaban se metían en los pisos de amigos/as o novios/as. Los manuales de estadística, gestión y márketing ubicados en las estanterías de una sala de estar convertido en habitación así lo desvelaban. Sin embargo, uno no puede dejar de imaginar que quizás detrás de aquel perfil de guapa estudiante universitaria publicado en Airbnb puede esconderse cualquier tipo de persona cuya identidad no quiere ser desvelada por la forma tan misteriosa de recibirnos y despedirnos. Aún así, durante la estancia la confianza mutua fue total.
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Aarhus – ARoS Aarhus Kunstmuseum

  • Piso en Copenhagen: En un barrio contiguo al centro, a unos 30 minutos en bicicleta y a 10 minutos en metro, nos alojamos en el piso de unos jóvenes trabajadores recién licenciados. Una gran cocina, una sala de estar con una gran mesa y dos grandes habitaciones conformaban una agradable estancia. Sin embargo el minúsculo baño, diminuto, el baño más pequeño que hemos utilizado nunca, resultaba incómodo. Ya conocíamos este pequeño “handicap”antes de llegar, aún así, nos pareció la mejor opción después de sufrir una cancelación de última hora que explicamos más adelante. Llegamos media hora antes de lo acordado y llamamos. En 10 minutos el chico y su novia, en la casa de la cual se alojaría mientras nosotros ocupábamos su morada, llegaron. Nos explicaron en dos minutos cómo funcionaba la casa. Lo de los baños pequeños es común en aquel barrio y en la ciudad. En una hoja plastificada había escrito todas las normas de la casa y las recomendaciones del barrio. En las habitaciones había algunos muebles cerrados con llave, seguramente con los objetos más personales. Aún así en la entrada había un perchero lleno de abrigos y una tabla vertical en la pared con unos clavos y unos hilos para colgar los zapatos en la entrada y una bandeja en el suelo dónde goteaba el agua de los zapatos. Por la tipología y el tamaño de los zapatos, los diferentes números y lo que nos había explicado el chico, era evidente que allí vivían dos jóvenes amigos.
  • Habitación en una casa en el centro de Odense: Cuando llegábamos a la casa un matrimonio de jubilados nos estaban esperando en la sala de estar mirando la televisión. Casi no hablaban inglés aún así nos entendimos. Por una estrecha escalera capitaneada por un maniquí con un vestido azul de época, llegamos a nuestras dos habitaciones contiguas excesivamente decoradas y cargadas y baño privado. Parecía que habían arreglado el espacio dejado por sus hijos al independizarse y lo rentabilizaban alquilándolo a turistas. Tenían muy buenas opiniones en su perfil de Airbnb. No vimos el resto de la casa.
  • Apartamento en una granja en Bramming: Un joven y amable padre de familia nos estaba esperando en su granja al lado de una estrecha carretera. En los núcleos rurales las casas están diseminadas, con su gran jardín y su impecable césped y un gran trozo de campo bien cuidado. Con el navegador no hay pérdida. Tienen una dirección bien definida. Entramos por una cochera, subimos por una escalera de madera, y nos encontramos con un bonito y moderno apartamento todo de madera. La norma número uno era quitarse los zapatos para entrar. Se trataba de una familia alemana que se había establecido en este pequeño pueblo costero de Dinamarca. No vimos el resto de la casa.
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Ribe

Cuando ves el perfil de “host” de Airbnb puedes sentir cómo puedes contribuir a mejorar la clase media cuyo nivel de vida ha disminuido los últimos años con la crisis global. Además, puedes alojarte en zonas donde no hay hoteles, contribuyes a gastar en los barrios colindantes con el centro, la periferia o las zonas rurales más alejadas. Es cuando recuerdas como muchos gobiernos han tildado de Airbnb de negocio desleal, alegal, ilegal, de economía sumergida,… Durante nuestro viaje pudisteis recaudar impuestos en el aeropuerto, todos los restaurantes donde comimos, todos los supermercados donde compramos, la lavandería, 3 parques temáticos, 2 museos, los párkings que usamos, 2 ferrys, 2 veces que pasamos por el puente entre 2 islas. No nos hubiéramos permitido este viaje a precio de hotel, o hubiésemos gastado menos en destino. Y nuestros “hosts” podrán mantener mejor sus casas y sus vidas.

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Egeskov

Una de las cosas que más sorprender al viajar de esta manera es la confianza que se genera; la confianza que tiene la gente al alquilar sus casas con sus cosas, con el resto de comida en la nevera, aunque dejando espacio para la tuya, con su ropa, con sus libros, con los enseres en los baños, con las tazas de sus cafés con leche de las cocinas. Te das cuenta que los modelos de negocio basados en la confianza pueden tener futuro, porque descubres que la gente confía. Por otra parte también te hace pensar con los modelos de negocio basados en el miedo y en la desconfianza. Escribir ahora sobre esto daría para otro artículo.

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Copenhagen

2 cosas nos pusieron muy nerviosos de Airbnb

Durante los procesos de reserva hubo dos momentos del proceso que nos hizo perder la confianza.

  1. Antes de terminar una reserva que ya teníamos aceptada quisimos rehacerla poniendo un día menos pero el sistema nos cargó la reserva por un día más. Por suerte la reserva no era estricta por el “host”. Tardamos dos días en averiguar si la podríamos cambiar o no y que nos devolvieran el dinero. De esta reserva dependía el hacer o no otra reserva en otro sitio, y el tiempo pasaba sin poder acabar de planear todo el viaje.
  2. Dos días antes de llegar a una casa nos cancelaron la reserva. Hay que asumir que puede pasar y más si el “host” ya lo ha hecho otras veces, que se indica en la web. Airbnb ofrece un descuento de un 10% para otra reserva o te devuelve el dinero. Hasta aquí comprensible. Aunque hay nervios para conseguir una nueva reserva para un sólo día después. Lo peor y lo que nos sintió mal fue que Airbnb quisiera validar nuestra identidad mientras estábamos de viaje, mientras nosotros dependíamos de un teléfono móvil y su app para verificar la identidad no funcionaba bien. Tardamos bastantes horas antes de poder finalizar la reserva por culpa de este trámite. Consideramos que Airbnb tendría que haber confiado en nosotros porque ya estábamos en ese momento en una casa, habían pasado 24 horas y no había habido ningún problema. Si quiere verificar identidades que lo haga cuando estemos en los países de origen y no en el país de destino. Fueron momentos tensos que nos hicieron perder tiempo de nuestras visitas programadas.

Al experimentar cómo funciona Airbnb y las comisiones que se queda tanto del “host” como del “guest” se ve que es una máquina de hacer dinero. Aquí el verdadero negocio lo tiene Airbnb. Las comisiones no son baratas. Las casas no creo que tengan un gran nivel de ocupación. Al menos en los comentarios se ve que la ocupación suele ser en temporada alta, y no hay un excesivo número de comentarios. La mayoría son de 2015, algunos de 2014. Ignoro si han borrado los anteriores. Pero en realidad pienso que la mayoría de “hosts” se han dado de alta a partir de 2014. Así lo indica en su perfil. Por tanto esta forma de ofrecer casas es aún muy incipiente. También hay que decir que el “host” o bien tiene que contratar un servicio de limpieza (abono que mejora la economía local) o tiene que limpiar el mismo porque las estancias se ofrecen limpias, y normalmente con sábanas limpias. Un detalle es que en 4 de las 5 casas no había lavadora, y en la última no lo sabemos. Esto significa que además luego tiene que pagar lo que corresponda para lavar las toallas y sábanas en la lavandería del barrio.

Con todo esto uno se pregunta otra vez que es la “sostenibilidad”, si más hoteles, o aprovechar los espacios vacíos de las casas particulares para hacer frente a las temporadas altas, pero esto ya da para otro articulo.

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Mons Klint

Bel Llodrà, septiembre 2015

PD: Aún así los hoteles son absolutamente necesarios y no siempre un cliente desea dar tantas explicaciones y que evalúen su comportamiento. Además los hoteles dan una serie de garantías y servicios que las casas particulares no dan. Creo que los dos tipos de alojamiento se complementan y aumentan el abanico de tipología de viajes y viajeros.

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About Bel Llodra Riera

Bel en la actualidad es Coordinadora cibersociedad de una Fundación dedicada a la promoción del usos de las TIC y a la innovación.Doctora en Estrategia y Marketing de la Empresa. Tesis Doctoral: Gestión de la Imagen del destino en el contexto del turismo 2.0. Recomendaciones estratégicas para las Organizaciones de Marketing de Destino (OMD). Universidad Castilla la Mancha (2013).Co-Autora del libro "Visibilidad. Cómo gestionar la reputación en Internet". Gestión 2000 (2009).Co-Comisaria de la exposición "Identidad Digital: ¿Quién eres tu en Internet?"(2008).Diploma de Estudios Avanzados en Comunicación Audiovisual. Universitat Oberta de Catalunya (2005).Master Internacional en la Sociedad de la Información y el Conocimiento. Universitat Oberta de Catalunya (2005).Postgrado en comunicación empresarial, especialidad comunicación en tecnologías digitales, Institut d’Educació Contínua de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona (2000).Título Superior de Turismo, propio de la UIB-CAIB, Universitat de les Illes Balears (1998).Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, especialidad publicidad y relaciones públicas, Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universitat Autónoma de Barcelona (1996).Ha impartido docencia sobre indentidad digital, reputación online, imagen de destinos turísticos, comercio electrónico, vender en Internet, comunicación, e-tourism, marketing online, en Universitat Oberta de Catalunya, Universitat de les Illes Balears, IDEC - Universitat Pompeu Fabra, Universitat CEU Cardenal Herrera, CEP Palma (Centre de Formació del Professorat), Centro de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha, Centre Balear d'informació - Documentació per a la joventut - Govern de les Illes Balears, Ajuntament de Palaflugell, INJUVE. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, FUNDECYT - XXVIi Encuentros Internacionales de Juventud Cabueñes, SOIB, Fundació BIT, en.red.ando.Blog http://www.belllodra.com Linkedin http://es.linkedin.com/in/belllodra Twitter belll07

3 Comments on “UN PAÍS, 2.500 KILÓMETROS, 14 NOCHES, 1 HOTEL Y 5 CASAS CON AIRBNB | Bel Llodrà

  1. Anónimo
    20/09/2015

    Bel….me encantan tus artículos sobre Airbnb. Es un tema que me interesa especialmente, sobre todo porque crea polémica. Ya sabemos cómo se criminalizan todo tipo de economías que se basen en el compartir porque supuestamente dañan mercados hasta ahora muy protegidos. Pero como tu dices hay pastel para todos. En mi opinión se complementan más que compiten pero desgraciadamente el desconocimiento abona las actitudes beligerantes e intransigentes. Así que artículos como este desde una posición objetiva son muy útiles. Personalmente soy una ran fan del sistema Airbnb tanto como usuaria como host. Y aceptémoslo, internet y todo lo que deriva de ello ha llegado para quedarse. Mejor adaptarse y aprovechar las ventajas que luchar contra ello.

  2. Beatriz Verdasco
    16/09/2015

    Hola, me ha gustado mucho tu artículo. Yo también considero que airbnb y similares activan otro tipo de economía distinta al turismo de masas tradicional, aunque como desventaja, dinamitan el mercado de alquiler no turístico, sobre todo en ciudades muy visitadas como Barcelona, Berlín, Madrid, etc.

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